Xov 10 Abr 2008

Hace ya muchos años que sueño con un hermoso país salpicado de montañas que coronan el mundo, que cercan el cielo, un país de sueños y de ensueño, de leyendas y tradiciones...
Durante mucho tiempo fue el país prohibido a los extranjeros, cerrado para mantener sus tradiciones intactas... luego llegaron los invasores y ellos mismos fueron los extranjeros en su propia tierra.
Nunca pensé que diría esto, soy un convencido seguidor de los ideales de Pierre de Coubertain, de los ideales olímpicos, de todo lo que esa forma de pensar conlleva... pero hoy pido que se apague la llama olímpica... que se apague y no atraviese el Tibet, sellando el triste destino que están sufriendo sus habitantes, sirviendo de intrumento del opresor extranjero... que se apague y vuelva a renacer con más fuerza nuevamente en Olimpia... el fuego libre de Olimpia.
chuzame -